Sanación y orden

Tengo varios días rumiando algunas conversaciones que he escuchado  entre mis amistades.  Me asumo escéptica en ciertos aspectos, pero creyente en otros. Tal vez cada uno de nosotros nos vamos conformando (de formarse),  con historias aprendidas en la infancia y experiencias (¿conocimientos?),  que la vida nos imprime. Modas van y vienen en torno a la espiritualidad, al Ser y la Ética (aunque parece que esta palabra también ha perdido prestigio y se le cambia por otras menos precisas). Pareciera que el bienestar mental y corporal, está unido a cierto proceso de sanación. Sanación como palabra que sustituye a catarsis, incluso a epifanía.  ¿ Sanarme en qué sentido? Significa acaso reconocer mi pasado? Ser consciente de él?, significa perdonarme o perdonarlos?, acaso Sanar significa olvido o tal vez incorporación? . Me queda claro que soy producto o consecuencia, como gusten nombrarlo, no sólo de la genética y la crianza, sino de mis circunstancias y decisiones.  Soy un ser humano con un pasado, que intenta seguir en el presente y con suerte continuar el futuro.   Cuánto futuro me queda? Cada vez menos, eso lo sé por mi edad, por tanto mi futuro necesita dejar cosas pasadas innecesarias para continuar el resto del viaje. Si voy a "sanar",  mas vale dejar el pasado sin retorno lejos de mí. Mas vale aprender a mirar mi presente sin tantas historias antiguas.  Una cosa es recordar y otra distinta hurgar dolorosa e insistentemente en el pasado .   ¿Que las historias pasadas te marcan? Sí, a quién no? , pero de eso a estacionarse ahí, hay distancia.    Insisto en que las acciones para construir nuestro futuro pesan más que los esfuerzos por arreglar el pasado.
En cuanto al Orden, palabra que escucho con frecuencia,  debo decir que no la desdeño, pero quizá su significado tampoco sea tan preciso. A veces la naturaleza nos da una cachetada con guante blanco, sobre todo cuando nos esforzamos en meter nuestro concepto de "orden" en una cárcel semántica.  ¿Hay un orden universal? O tal vez lo universal es el caos,  entonces el orden está hecho de muchos destinos funcionales tanto en la naturaleza como en el cosmos.  A lo mejor alcanzar la entelequia es la muerte, de ahí la importancia no del caos ni del orden, sino de la búsqueda.  Uno persigue un orden para vivir, pero el caos también motiva la vivencia.  Nuestro orden es muchas veces "ordinario", y escapar a la norma genera búsquedas y encuentros vitales para el ser humano (¿Qué sería del Arte entonces?).   Como dije, en ciertos aspectos el orden mueve cosas,  pero el caos también!   Aquí voy a dejar esta reflexión mañanera de un primero de mayo de 2019.

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