Hacia dònde ?

Hacia dónde ir ? pregunta tan ordinaria como filosófica.   Tan simple como compleja.  No debería yo, con sesenta años,  afincar mis pensamientos en esa cuestión.  Sin embargo estoy y sigo en ello.   Hago planes a futuro a sabiendas que hay un futuro màs cercano, un fin inexorable y contundente.  Pero hago planes. Los planes mantienen el ímpetu. Los proyectos renuevan el pensamiento.   Los planes nos hacen creer que somos eternos o tal vez que al hacerlos, tenemos una gran probabilidad de que se realicen.   Hacia dónde ir?, no, la pregunta es hacia dónde voy YO; Cuáles planes son realistas y cuáles ya son sencillamente ridículos.    Es complicado cuando tu mente piensa que el futuro se extiende como mar abierto  y que el horizonte es lejano.  Es complicado cuando el querer no combina con el poder.  Sí, es importante a dónde ir.   ¿Hay algún porcentaje de éxito en esa ruta?   ¿ Cómo es ese camino?  ¿Qué sucedió con el afán de trascender? de seguro no empataron mis disciplinas con los objetivos finales. Me volví perezosa e inconstante. Pero esto aquí, y no soy la única.  Aún decido mi camino aunque el mapa de rutas sea corto y los caminos menos.   ¿Hacia dónde voy ahora? Quizá con más lentitud que antes, pero seguro voy en el camino de la felicidad fragmentada por las horas, en el camino de la risa intermitente  y del abrazo ocasional.   Pero voy. Aún voy en el camino.  Conozco el fin de la ruta y espero que algunos tramos del camino me sorprendan.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La muerte no tiene fin

Porque la verdad está hecha de muchos pedacitos..

Cada vez todo se complica más