Sobre la Felicidad
He terminado de leer el libro de López Rosetti sobre la Emoción y los Sentimientos. Lo leí con avidez y con Fe, porque cuando uno lee libros que tienen algunas bases científicas, uno debe poner bastante Fe en ello. Debe dar un voto de confianza a las creencias del autor, que con toda seguridad no tiene la razón al 100 por ciento, y parto de que él también tiene sus ideas y preferencias; las analogías que utiliza para explicarnos sus teorías (como es el caso de la escala de 7 sonidos que él menciona....y por la que tengo mis dudas, jajaja), tiene que ver con los saberes que domina, y sabemos que es prácticamente imposible dominarlo todo. Esto no es el Renacimiento (y ni ellos, salvo Don Leonardo).
De entre todo lo que leí, me vino a la mente algo que yo a veces, sólo por aventada, digo cuando estoy en la escuela, cuando veo tanto joven y adulto con depresión, con problemas y tristezas profundas. Yo les digo que "tengo el gen de la felicidad" o para no ser tan contundente, "el gen de la NO depresión). Me gusta mucho usar eso, porque además sí lo pienso así. No se trata de que uno no se ponga triste, que las viscisitudes no hagan mella en mi ánimo, no señor, se trata de que esas tristezas no se instalan en mi cuerpo ni en mi mente por mucho tiempo. Al otro día, ya mi cerebro busca motivos para estar contenta. El libro de López Rosetti me lo confirmó: resulta que la Felicidad es genética! qué tal? Vaya que me ha alegrado esa noticia, porque pues lo prieta también lo heredé, lo chaparra...las piernas chuecas, etc.....pero también la posibilidad de estar alegre con lo que tengo y con lo que soy. Eso es sencillamente maravilloso. Sin embargo hay otro punto que quiero recalcar: uno trabaja por su felicidad. No sólamente uno "se siente" feliz, no señores, uno hace y busca las acciones y los pensamientos que nos hacen felices, es decir, uno construye su felicidad, o en pocas palabras "La Felicidad es de quien la trabaja" ....y yo trabajo por ella todos los días; desde el café mañanero, desde el simple pensamiento de autosuficiencia motriz; desde la canción que disfruto y canto a grito abierto cuando voy al trabajo; la entrada a mi salón de clases; las miradas de los estudiantes; la música que elijo para mi clase; el abrazo que doy a mis estudiantes y colegas, en fin. Creo que la felicidad o la alegría están ahí para las encontremos. No importa que sepamos lo fragmentada que es; no....cierto que la clasifican como "discontínua", pero si hacemos que pase muuuuuy seguido, podemos ignorar ese breves disrupciones. Es cuestión de visión y de enfoque.
Sí, puede durar poco, pero que sea más seguido, no creen?. Las intermitencias de la Felicidad deben ser mínimas. No debemos notar su ausencia.
De entre todo lo que leí, me vino a la mente algo que yo a veces, sólo por aventada, digo cuando estoy en la escuela, cuando veo tanto joven y adulto con depresión, con problemas y tristezas profundas. Yo les digo que "tengo el gen de la felicidad" o para no ser tan contundente, "el gen de la NO depresión). Me gusta mucho usar eso, porque además sí lo pienso así. No se trata de que uno no se ponga triste, que las viscisitudes no hagan mella en mi ánimo, no señor, se trata de que esas tristezas no se instalan en mi cuerpo ni en mi mente por mucho tiempo. Al otro día, ya mi cerebro busca motivos para estar contenta. El libro de López Rosetti me lo confirmó: resulta que la Felicidad es genética! qué tal? Vaya que me ha alegrado esa noticia, porque pues lo prieta también lo heredé, lo chaparra...las piernas chuecas, etc.....pero también la posibilidad de estar alegre con lo que tengo y con lo que soy. Eso es sencillamente maravilloso. Sin embargo hay otro punto que quiero recalcar: uno trabaja por su felicidad. No sólamente uno "se siente" feliz, no señores, uno hace y busca las acciones y los pensamientos que nos hacen felices, es decir, uno construye su felicidad, o en pocas palabras "La Felicidad es de quien la trabaja" ....y yo trabajo por ella todos los días; desde el café mañanero, desde el simple pensamiento de autosuficiencia motriz; desde la canción que disfruto y canto a grito abierto cuando voy al trabajo; la entrada a mi salón de clases; las miradas de los estudiantes; la música que elijo para mi clase; el abrazo que doy a mis estudiantes y colegas, en fin. Creo que la felicidad o la alegría están ahí para las encontremos. No importa que sepamos lo fragmentada que es; no....cierto que la clasifican como "discontínua", pero si hacemos que pase muuuuuy seguido, podemos ignorar ese breves disrupciones. Es cuestión de visión y de enfoque.
Sí, puede durar poco, pero que sea más seguido, no creen?. Las intermitencias de la Felicidad deben ser mínimas. No debemos notar su ausencia.
Comentarios
Publicar un comentario