fin de semestre y la lectura indispensable
Hemos concluido un semestre más en la Universidad. Me siento cansada, y conste que no hago gran cosa. Lo tengo que admitir...no investigo sesudos problemas, ni pertenezco a mil comisiones, ni produzco obra artística, sin embargo me canso. Será la edad. Me toca observar tanto de todos los grupos que nos conforman: estudiantes, maestros, administrativos, intendentes. ¿Se cumple cabalmente con el trabajo? No todos, aunque no siento que sea imputable ni execrable; sobre todo cuando es por falta de tiempo, recursos y apoyos. Lo que es para mí una punzada en la boca del estómago, es la pereza de algunos; la inconsciencia de otros que critican sin saber y traen atravesada una viga enorme en el ojo. Creo que ellos son los que me molestan. Los que olvidan sus privilegios y fincan su encono en el que otros poseen, envidia le llaman. Falta de empatía, dirán los bondadosos. Ver lo que otros poseen y yo no. Ser merecedor sin mérito alguno es muy propio de nosotros los humanos. Olvidar lo que se ha recibido y de quién se ha recibido es otra falla común. Es hora de trabajar mucho en esos aspectos, porque a fin de cuentas, esos pensamientos moldean nuestro ser.
¿Qué debemos mejorar ? -y hablaré de los estudiantes-, creo que la lectura. La hemos dejado muy olvidada. La lectura por placer, no sólo por conocimiento. La infinita posibilidad de asistir al encuentro del otro, del ser ficticio, del espacio lejano, del sentimiento ajeno o cercano que nos producen las historias del otro. Tener puntos de referencia de otras vidas y otras formas de pensar. Conocer Historia e historias que abran ventanas a mundos desconocidos. Conflictos que den cuenta de la intolerancia o que motiven al respeto. Incursionar en cada lectura a mundos más allá de esta nuestra vida tan pequeña, a veces tan insípida y anodina. Embellecer la mente con espacios paradisiacos, con sentimientos de bondad y empatía. Descubrir la belleza de las palabras que se visten de atuendos delicados o que a veces son dardos certeros contra nuestra cerrazón. Dignificar la palabra que nos describe y enseña. Dignificar al autor que desgaja partículas de su ser en cada texto.
Debemos promover el hábito de la lectura, porque es sin lugar a dudas, el hábito del pensamiento lo que hacemos. El juicio viene del conocimiento, pero sin lectura éste es limitado.
Basta de pensar que estamos descubriendo el hilo negro del Arte; que hacemos obras novedosas; En ocasiones con nuestros trabajos estamos avergonzando a todos aquellos estudiosos, pensadores y creadores, que pasaron tiempo dilucidando miles de cuestiones éticas y estéticas, y que ven desde alguna galaxia, cómo somos tan estúpidos al ignorarlos y repetir una y otra vez, lo mismo dicho hace tiempo. Seguimos sin conocer la historia y seguimos repitiéndola.
Si no hay sustancia o túetano en nuestra mente....no creo que salga nada por generación espontánea.
El quid es que vivimos un mundo de rapidez, el google, el facebook, instagram, todo sucede a velocidad asombrosa y muere tan pronto nace, en cambio, la lectura y el conocimiento, toman mucho tiempo.
¿Qué debemos mejorar ? -y hablaré de los estudiantes-, creo que la lectura. La hemos dejado muy olvidada. La lectura por placer, no sólo por conocimiento. La infinita posibilidad de asistir al encuentro del otro, del ser ficticio, del espacio lejano, del sentimiento ajeno o cercano que nos producen las historias del otro. Tener puntos de referencia de otras vidas y otras formas de pensar. Conocer Historia e historias que abran ventanas a mundos desconocidos. Conflictos que den cuenta de la intolerancia o que motiven al respeto. Incursionar en cada lectura a mundos más allá de esta nuestra vida tan pequeña, a veces tan insípida y anodina. Embellecer la mente con espacios paradisiacos, con sentimientos de bondad y empatía. Descubrir la belleza de las palabras que se visten de atuendos delicados o que a veces son dardos certeros contra nuestra cerrazón. Dignificar la palabra que nos describe y enseña. Dignificar al autor que desgaja partículas de su ser en cada texto.
Debemos promover el hábito de la lectura, porque es sin lugar a dudas, el hábito del pensamiento lo que hacemos. El juicio viene del conocimiento, pero sin lectura éste es limitado.
Basta de pensar que estamos descubriendo el hilo negro del Arte; que hacemos obras novedosas; En ocasiones con nuestros trabajos estamos avergonzando a todos aquellos estudiosos, pensadores y creadores, que pasaron tiempo dilucidando miles de cuestiones éticas y estéticas, y que ven desde alguna galaxia, cómo somos tan estúpidos al ignorarlos y repetir una y otra vez, lo mismo dicho hace tiempo. Seguimos sin conocer la historia y seguimos repitiéndola.
Si no hay sustancia o túetano en nuestra mente....no creo que salga nada por generación espontánea.
El quid es que vivimos un mundo de rapidez, el google, el facebook, instagram, todo sucede a velocidad asombrosa y muere tan pronto nace, en cambio, la lectura y el conocimiento, toman mucho tiempo.
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